Días eternos

A veces la vida se me pasa rápido… a veces muy lenta. Depende de lo que estoy haciendo, de lo que estoy esperando, y de lo que tengo ganas de hacer.

Si estoy de vacaciones o en un viaje super lindo, los días se pasan volando. Si estoy esperando que alguien regrese, los días pasan lento.

Es así. La cabeza hace que los días pasen mas rápido o mas lento. Es nuestra percepción del mundo, del tiempo de esa otra dimensión omnipresente?

Estas semanas se me pasaron como lo diré? Volando? Desde el 26 de octubre estoy inmersa en una lucha por lograr que otra persona vea mi punto de vista, y cambie el suyo, o se acerque a mi modo de pensar.

Es difícil. Es como en Estados Unidos, cuando llegan las elecciones, y demócratas y Republicanos luchan por ese primer puesto, es una lucha encarnizada, se dicen de todo, sacan trapos sucios, mentiras, verdades, unos de otros. El pueblo participa en acaloradas discusiones. Familias enteras se pelean.

Bueno, lo mismo ocurre acá, en la Argentina. Nada mas que con mucho calor humano. La diferencia entre el pueblo americano y el argentino, simplemente es el ingrediente hispano. Ellos descienden de anglosajones, fríos y un poco mas “pensantes” y nosotros del fuego apasionado de España. Con el ingrediente común de ITALIA en las dos culturas.

Si, nos parecemos bastante.

Por eso, pese a que a veces quisiera que ya fuese 22 de noviembre para que todo termine, el tiempo se me pasa, muy lento. Y sufro todas las acaloradas discusiones como propias. Todo me duele, me emociona, me hace llorar o reír.

Todo lo que le pasa al otro, me pasa a mi.

Y todo lo que me hacen a mi, no, no me llueve, me hiere como una daga, profunda.

Asi estoy, en carne viva.

Son ya dos semanas de vivir en este estado, difícil de entender. Pero bueno, lo que menos tengo es sangre anglosajona.

Mi lado oscuro, esta hoy por hoy, apagado. Y mi lado mas tolerante, y pacifista, encendido. No quiero pelear. No quiero discutir. Solamente compartir mis pensamientos políticos con el otro. Aceptando obviamente que el otro piense diferente. Y que la mayoría elija el modelo de país que quiere.

En eso estoy.  Perdida en la lid de la lucha de clases. En el discurso del modelo economico keynesiano.

Esta soy yo.

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